Puntos destacados:
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Asesoramiento profesional: Estudiantes y docentes de Ingeniería en Alimentos y Bromatología trabajarán directamente con los productores en sus lugares de trabajo.
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Capacitación técnica: Se realizarán talleres sobre temas clave como la higiene y seguridad alimentaria (manipulación de alimentos), control de calidad, cuidado del medio ambiente y cumplimiento de las leyes actuales.
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Intercambio de saberes: No es solo una clase técnica; se busca un diálogo donde el conocimiento de la universidad se combine con la experiencia práctica de los emprendedores.
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Compromiso social: Los estudiantes aprenden a resolver problemas reales de su comunidad, ayudando a fortalecer las economías regionales y el trabajo familiar.
En pocas palabras, es un puente entre la universidad y los productores para asegurar que los alimentos locales sean de mejor calidad, más seguros y que los emprendimientos sean más exitosos.